
La agencia de calificación Fitch Ratings mejoró este pasado martes la calificación de Banco Santander desde ‘A-‘ hasta ‘A’, con perspectiva estable, en base al «sólido y resistente» comportamiento de la entidad presidida por Ana Botín.
En detalle, Fitch Ratings ha señalado que este buen desempeño es lo que ha posibilitado otorgar a Banco Santander una nota de solvencia por encima del rating de la deuda soberana de España.
Para la firma, este destacado desempeño es resultado de una diversificación geográfica «amplia y equilibrada», unas ganancias «resilientes», una adecuada capacidad de absorción de pérdidas, y una variabilidad limitada de la calidad de los activos a lo largo de varios ciclos.
El incremento del rating de Banco Santander por parte de Fitch Ratings implica asimismo la previsión de la agencia de calificación de que la entidad financiera operará con ratios de capital superiores a los históricos. En este sentido, Fitch considera que «La calificación refleja nuestras expectativas de que Santander probablemente continuaría cumpliendo con sus obligaciones en caso de impago».
La agencia cree que el beneficio operativo de Banco Santander se situará cómodamente por encima del 3% de los activos ponderados por riesgo, y estima que la ratio de préstamos dudosos se mantendrá alrededor del 3,5% en 2025 y 2026, desde el 3,1% de finales de 2024.
Para Fitch Ratings, «El despliegue de plataformas de distribución comunes y una oferta de productos global simplificada, junto con el reposicionamiento estratégico de Santander en EE.UU. y América Latina, deberían mejorar aún más su posición en el mercado y la estabilidad de sus ganancias a lo largo del tiempo».


