
Banco Sabadell ha cerrado con éxito la recompra de cerca de dos tercios del importe nominal de un bono subordinado por valor de 500 millones de euros, según ha informado la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). En concreto, los bonistas han acudido a la oferta por un total agregado de 311,5 millones de euros, lo que deja un saldo en circulación de 188,5 millones.
La operación se enmarca en una estrategia de gestión proactiva del capital regulatorio de la entidad, dentro de los requisitos del MREL (Minimum Requirement for own funds and Eligible Liabilities), clave para cumplir con los niveles de solvencia y absorción de pérdidas exigidos por las autoridades europeas. Banco Sabadell ha ofrecido un precio en efectivo del 102 % del valor nominal de los bonos aceptados para la recompra, lo que implica el pago de 102.000 euros por cada bono de 100.000 euros nominales.
Además del importe principal, la entidad abonará a los bonistas los intereses devengados hasta la fecha de liquidación, prevista para el próximo 11 de julio. El cálculo de estos importes será definitivo y vinculante, salvo en caso de error manifiesto, de acuerdo con las condiciones establecidas por el emisor.
Este bono subordinado, emitido bajo legislación inglesa, ha perdido su condición de capital de nivel 2 desde el pasado 28 de junio de 2025, debido a la ausencia de cláusulas contractuales de absorción de pérdidas como el ‘bail-in’ que exige el marco normativo europeo. Esta circunstancia, derivada del Brexit y de su efecto en la aplicabilidad de la ley inglesa como legislación de un tercer país, ha sido determinante para que la entidad catalana decidiera proceder con esta operación de recompra.
La decisión de Banco Sabadell responde así a una necesidad de optimización del balance y de adaptación a las exigencias regulatorias actuales. Con esta recompra, la entidad retira un instrumento que ya no aporta beneficios a nivel de capital regulatorio, evitando mantener en circulación un pasivo que ha dejado de ser útil desde el punto de vista de los requerimientos del BCE y de la Junta Única de Resolución.
La operación, que ha sido voluntaria para los bonistas, refleja además una buena acogida por parte del mercado, dado el elevado volumen aceptado, lo que evidencia tanto la disposición de los inversores a hacer efectiva la venta como la capacidad de la entidad para ejecutar este tipo de maniobras financieras sin generar tensiones. A partir del 11 de julio, los bonos recomprados quedarán definitivamente amortizados, y el saldo restante de 188,5 millones continuará en circulación bajo las mismas condiciones contractuales, pero sin cómputo como capital regulatorio.
Esta acción refuerza el enfoque de Banco Sabadell en mantener una estructura de capital eficiente, resiliente y alineada con las exigencias del entorno financiero actual, marcado por la evolución normativa post-Brexit y la presión del BCE para garantizar la sostenibilidad del sistema bancario europeo.


