
Banco Sabadell ha comunicado que prevé destinar 6.450 millones de euros a la remuneración de sus accionistas durante los próximos dos años, según inofrmación del diario La Razón. Esta previsión se enmarca en el nuevo plan estratégico del grupo para el periodo 2025-2027, que tiene como objetivo consolidar la rentabilidad y fortalecer la posición del banco en el mercado español tras un ejercicio de resultados positivos.
Plan de remuneración al accionista
De acuerdo con la información publicada, la entidad planea ejecutar este volumen de remuneración a través de dividendos en efectivo y recompras de acciones, con una distribución que podría alcanzar el 50 % de los beneficios obtenidos durante el periodo. Este nivel de retorno supone un incremento frente a los programas anteriores y refleja la intención del banco de mantener una política de retribución estable y atractiva para el inversor.
El plan de remuneración se apoyará en la evolución favorable de los márgenes financieros y en la sólida posición de capital alcanzada en los últimos ejercicios. Según La Razón, Sabadell aspira a que su rentabilidad sobre capital tangible (ROTE) se sitúe por encima del 11 % a medio plazo, lo que permitiría mantener una generación de capital suficiente para sostener la retribución prevista sin comprometer los niveles regulatorios.
Contexto financiero y evolución del banco
En los últimos trimestres, Banco Sabadell ha mostrado una mejora continuada de sus resultados, impulsada por el crecimiento del margen de intereses y el control de costes. El beneficio neto acumulado hasta septiembre de 2025 reflejó un incremento interanual significativo, apoyado también por la evolución positiva de TSB, su filial británica.
La entidad ha comunicado en distintas ocasiones su intención de mantener una estructura de capital sólida, con un ratio CET1 ‘fully loaded’ superior al 13 %, lo que le otorga margen operativo para llevar a cabo planes de retribución sin afectar su solvencia.
La estrategia del banco para el periodo 2025-2027 contempla también la digitalización de procesos, la eficiencia operativa y el crecimiento en segmentos de negocio rentables, especialmente en banca de empresas y pymes.
Efectos de la operación fallida de OPA
El anuncio se produce meses después de que fracasara la oferta pública de adquisición (OPA) no solicitada lanzada por BBVA sobre Banco Sabadell. Tras la operación, la entidad presidida por Josep Oliu reafirmó su independencia y su capacidad para generar valor por sí misma.
Según La Razón, la dirección del banco considera que los resultados recientes y las previsiones de generación de beneficios avalan la sostenibilidad de la nueva política de remuneración. Además, el plan pretende reforzar la confianza del mercado en la autonomía del grupo tras la tentativa de integración con BBVA.
Perspectivas del plan estratégico 2025-2027
El nuevo plan estratégico de Banco Sabadell se centra en tres ejes principales: mejora de la rentabilidad, disciplina en costes y remuneración al accionista. El banco aspira a mantener un crecimiento controlado de los gastos operativos, con foco en la automatización y la eficiencia, y a seguir incrementando los ingresos por servicios y comisiones.
Asimismo, el grupo continuará reforzando su actividad en financiación a empresas, donde mantiene una cuota destacada en España, y desarrollará soluciones digitales para mejorar la experiencia de los clientes minoristas.
En materia de sostenibilidad, el plan incluye el impulso de productos financieros verdes y sociales, así como la financiación de proyectos vinculados a la transición energética y la economía baja en carbono.
Valoración de los analistas
Analistas consultados por diversos medios interpretan el anuncio como una señal de fortaleza del banco y de confianza en su capacidad de generar beneficios recurrentes. La cifra de 6.450 millones de euros representa aproximadamente una cuarta parte de la capitalización bursátil actual de la entidad, lo que situaría a Sabadell entre los bancos españoles con mayor retorno al accionista relativo en el corto plazo.
Los expertos señalan, no obstante, que la ejecución efectiva del programa dependerá del mantenimiento de la rentabilidad prevista y del contexto de tipos de interés en Europa, así como de las posibles exigencias regulatorias sobre el reparto de beneficios.


