
Banco Santander ha presentado una oferta para adquirir el 10% de Santander Brasil que permanece en manos de accionistas minoritarios. La operación está valorada en aproximadamente 1.908 millones de euros y se realizará mediante un canje de acciones que incorpora una prima del 15% respecto a la cotización de la filial brasileña.
La entidad ofrece 0,4056 acciones propias por cada ADS de Santander Brasil o 0,2028 títulos del grupo por cada acción ordinaria o preferente de la subsidiaria. Para completar la transacción, el banco tendría que ampliar su capital alrededor de un 1,1%, por lo que prevé un impacto limitado para sus actuales accionistas.
Santander calcula que la adquisición tendrá un efecto neutro sobre sus ratios de capital. Además, espera que la operación incremente el beneficio por acción en aproximadamente un 0,5% a partir de 2028 y eleve el valor contable tangible por título cerca de un 0,6%.
La presidenta del grupo, Ana Botín, ha enmarcado la propuesta dentro de la estrategia de asignación disciplinada de capital y de la apuesta a largo plazo del banco por Latinoamérica. La entidad considera que aumentar su participación en Brasil reforzará el crecimiento futuro de sus beneficios y su capacidad para generar capital de forma orgánica.
Santander refuerza su apuesta por uno de sus mercados estratégicos
Brasil constituye actualmente el mayor mercado de Santander por volumen de negocio y el segundo por aportación de beneficios, únicamente por detrás de España. La filial es el tercer banco privado del país y mantiene actividad en los principales segmentos financieros.
El grupo lleva operando en Brasil desde 1982 y consolidó su presencia en el año 2000 con la adquisición de Banespa. El mercado brasileño también ha servido como espacio de desarrollo para proyectos que posteriormente se han extendido al resto del banco, como la plataforma de pagos para comercios Getnet.
La oferta no establece un porcentaje mínimo de aceptación. El objetivo anunciado tampoco es excluir a Santander Brasil de la Bolsa de São Paulo, aunque sus certificados de depósito, conocidos como ADS, podrían dejar de cotizar en Nueva York.
Al mismo tiempo, el banco pretende solicitar la admisión de sus propias acciones en el mercado brasileño mediante un programa de Brazilian Depositary Receipts, una iniciativa con la que busca mantener su vinculación con los inversores locales.
La operación llega en un momento en el que la cotización de Santander Brasil acumula una caída cercana al 25% durante el ejercicio, en un entorno condicionado por los elevados tipos de interés. Las previsiones de la entidad sitúan el crecimiento de la economía brasileña entre el 1,5% y el 2% durante el año y contemplan una bajada de los tipos desde el 14,25% hacia el 13%.
Frente a esta situación, Santander ha orientado parte de su estrategia en el país hacia las grandes empresas, los clientes con mayor capacidad adquisitiva y la captación de particulares con nómina. A diferencia de otros mercados, la entidad considera que su negocio brasileño puede beneficiarse de un escenario de tipos de interés más bajos.
Una estrategia ya utilizada en México y Estados Unidos
La propuesta sobre Santander Brasil recuerda a otras operaciones realizadas por el grupo para recuperar el control completo de sus filiales internacionales. En 2019, el banco lanzó una oferta para adquirir el 25% que todavía no controlaba de su subsidiaria mexicana, mediante un canje de acciones y con una prima inicial del 14%.
Dos años después, Santander presentó otra oferta sobre el 20% restante de su negocio de financiación al consumo en Estados Unidos. Aquella operación se planteó en efectivo y estuvo valorada en cerca de 2.000 millones de euros.
En el caso de Brasil, la filial salió a Bolsa en São Paulo y Nueva York en 2009. Santander colocó entonces un 15% del capital y recaudó 4.760 millones de euros, mientras que la operación generó unas plusvalías de 1.430 millones para el grupo. En 2010 vendió otro 5% al fondo soberano de Catar por 1.953 millones.
La entidad ya intentó aumentar su participación en 2014 mediante una oferta por el 25% que no controlaba. La propuesta, que ascendía entonces a unos 4.700 millones de euros, también se estructuró mediante un pago en acciones, aunque no permitió adquirir toda la participación prevista.
El nuevo movimiento se produce durante un ejercicio marcado por varias operaciones corporativas. Santander ha adquirido TSB a Banco Sabadell, prepara la compra de Webster Bank en Estados Unidos y ha vendido su filial polaca.
Con la integración de TSB, la entidad prevé convertirse en el tercer banco del Reino Unido por saldos de cuentas corrientes de particulares. Por su parte, la operación sobre Webster Bank permitirá reforzar su posición en los principales estados del noreste estadounidense.
La compra de la participación restante en Santander Brasil completa así una etapa de reorganización internacional en la que el grupo busca concentrar capital en los mercados donde espera obtener una mayor rentabilidad. La propuesta deberá superar ahora los procedimientos corporativos y regulatorios correspondientes antes de poder cerrarse.


