
La entidad financiera Bankinter ha cerrado el primer trimestre de 2026 con un beneficio neto récord de 291 millones de euros, lo que representa un crecimiento interanual del 7,6% y supera las previsiones del consenso de mercado. Este resultado consolida una rentabilidad sobre el patrimonio tangible (RoTE) del 20%, ligeramente superior a la registrada en el mismo periodo del año anterior.
El desempeño positivo se produce en un entorno de tipos de interés estables en torno al 2% y en un contexto de incertidumbre internacional. La entidad destaca que la mejora responde a un balance sólido, una estricta gestión del riesgo y una creciente diversificación geográfica de los ingresos.
Resultados sólidos impulsados por márgenes y comisiones
Los ingresos totales crecieron un 6,5% hasta alcanzar los 779 millones de euros. Este avance estuvo respaldado por el incremento de las comisiones netas, que aumentaron un 8% hasta los 203 millones, con especial dinamismo en los negocios de gestión de activos y brokerage, que registraron un crecimiento del 18,1%.
El margen de intereses también evolucionó de forma positiva, con un aumento del 5,5% hasta los 570,6 millones de euros, situándose por encima de los niveles registrados en los cinco trimestres anteriores. Desde la dirección financiera se mantiene una previsión optimista para el conjunto del ejercicio, con el objetivo de superar los 1.100 millones de euros de beneficio en 2026.
En paralelo, el volumen de negocio total creció un 6,5%, alcanzando los 238.767 millones de euros, mientras que el margen de explotación se elevó un 8,7%, reflejando una mejora de la eficiencia operativa pese al incremento moderado de los costes.
Estrategia hipotecaria: caída en España y expansión internacional
Uno de los elementos más relevantes del trimestre ha sido la fuerte contracción de la nueva producción hipotecaria en España, que registró una caída significativa como consecuencia de una política más selectiva ante precios considerados poco atractivos por la entidad.
Frente a esta ralentización en el mercado doméstico, Bankinter ha intensificado su apuesta por mercados internacionales como Irlanda y Portugal, donde la nueva producción hipotecaria creció un 37% y un 8%, respectivamente. Esta estrategia responde a la búsqueda de operaciones con mejor equilibrio entre rentabilidad y riesgo, en un entorno donde los tipos aplicados en España se sitúan, en algunos casos, por debajo del coste del mercado.
En términos globales, la producción hipotecaria del grupo descendió un 22%, reflejo de este ajuste estratégico orientado a priorizar un crecimiento sostenible.
Diversificación y control del riesgo en un entorno incierto
En el segmento de consumo y pymes, la entidad ha adoptado una posición más prudente ante la incertidumbre geopolítica, especialmente vinculada a tensiones en Oriente Medio. No obstante, no se observa un deterioro significativo en la calidad de los activos.
La morosidad se situó en el 1,92%, mejorando respecto al año anterior, mientras que la ratio de solvencia CET1 alcanzó el 12,96%, por encima de los requisitos regulatorios establecidos por el Banco Central Europeo.
España continúa siendo el principal motor del grupo, aportando el 82% del beneficio bruto, aunque los mercados internacionales refuerzan su peso progresivamente. Portugal e Irlanda muestran una evolución positiva tanto en crédito como en recursos gestionados, consolidando su papel en la estrategia de crecimiento del banco.


