
Kutxabank ha celebrado, en el Palacio Europa de Vitoria-Gasteiz, la reunión anual de su equipo directivo, en la que el presidente de la entidad, Anton Arriola, y el consejero delegado, Eduardo Ruiz de Gordejuela, han subrayado que este es «el momento de invertir», y se han fijado el reto de «reforzar el posicionamiento» del banco vasco en áreas como las hipotecas, los fondos de inversión o el ahorro de clientes.
En el encuentro se han analizado los resultados alcanzados por el grupo financiero en 2023, las perspectivas para este año y los principales retos estratégicos que afronta la entidad, según ha informado Kutxabank en un comunicado.
La entidad presentó este jueves los resultados de 2023, año que cerró con un beneficio consolidado de 510,7 millones de euros al final de 2023, un 54,5% más que en el mismo periodo de 2022. El banco aumentó un 41% su negocio bancario y ha abonado a sus fundaciones accionistas -BBK, Kutxa y Vital- el mayor dividendo de su historia (306,43 millones).
El presidente de la entidad ha subrayado la «excelente posición» en la que se encuentra la entidad para impulsar sus principales objetivos estratégicos, y ha destacado que este es «el momento de invertir y convertir los desafíos en oportunidades».
Arriola ha reafirmado la apuesta de la entidad para ser un banco «líder en servicio al cliente, sofisticado en productos y capacidades, ágil en la gestión del riesgo, puntero en digitalización y socialmente comprometido».


