
Banco Santander ha anunciado la firma de un acuerdo para adquirir Webster Financial Corporation, la sociedad matriz de Webster Bank, en una operación valorada en aproximadamente 12.2 mil millones de dólares. El acuerdo, que se articulará a través de una combinación de efectivo y acciones de Santander, posiciona al banco español entre los 10 mayores bancos minoristas y comerciales de Estados Unidos por volumen de activos, acorde con lo detallado en el comunicado de la compañía y en los documentos regulatorios presentados ante la Securities and Exchange Commission (SEC) estadounidense.
La transacción, que ha sido pactada tras conversaciones entre ambas entidades, contempla que los accionistas de Webster reciban 48,75 dólares en efectivo y 2,0548 American Depositary Shares (ADS) de Banco Santander por cada acción de Webster que posean. Con base en los precios de cierre de Santander y del tipo de cambio entre euros y dólares correspondientes al 2 de febrero de 2026, el valor total por título se sitúa en aproximadamente 75 dólares, generando un premio significativo frente a la cotización histórica reciente de Webster.
Webster Bank, con sede en Stamford, Connecticut, es una entidad de banca minorista y comercial regional con una red de sucursales significativa en el noreste de Estados Unidos. La firma ofrece una gama de productos y servicios financieros a clientes particulares y corporativos, respaldados por unos activos estimados en más de 75 mil millones de dólares y una base de depósitos consolidada, lo que proporciona una plataforma sólida para la expansión de Santander en este mercado.
Según lo indicado en la comunicación a la SEC, la combinación de negocios entre Santander y Webster dará lugar a un banco más competitivo y con mayor escala en Estados Unidos, permitiendo explotar sinergias operativas y comerciales en las áreas de banca minorista y corporativa. La entidad resultante proyecta alcanzar un retorno sobre el capital tangible (RoTE) del 18 % en Estados Unidos para 2028, además de mejorar su eficiencia, anticipada por debajo del 40 % dentro del universo de los principales bancos del país.
El acuerdo incluye distintas condiciones habituales en operaciones de este tipo, entre las que se encuentra la necesidad de obtener las aprobaciones regulatorias y de los accionistas de Webster, así como satisfacer otras condiciones de cierre estipuladas en el contrato de fusión entre ambas instituciones. El cumplimiento de estos requisitos será determinante para que la operación pueda completarse, lo cual se espera que ocurra en la segunda mitad de 2026, una vez que las autoridades competentes hayan revisado y autorizado formalmente la transacción.
Desde la sede de Banco Santander en España, esta adquisición representa un paso estratégico en la consolidación de su presencia en Estados Unidos, un mercado considerado clave dentro de su plan de crecimiento internacional. El presidente ejecutivo del banco, así como la dirección de la organización, han subrayado en comunicados públicos la importancia de ampliar la red de servicios financieros en Norteamérica, un objetivo que se ha traducido en movimientos corporativos recientes como el de Webster tras las operaciones anteriores en otros países.
La operación refleja además la apuesta de Santander por equilibrar su presencia global, diversificando su base de ingresos y reforzando su posicionamiento en regiones con alto potencial de crecimiento en los segmentos de banca comercial y minorista. La integración de Webster Bank permitirá a Santander acceder a una clientela consolidada en el noreste del país, con oportunidades de expandir oferta de productos y servicios financieros adaptados a diferentes segmentos de mercado.
Los términos del acuerdo y las cifras fijadas sitúan esta adquisición entre las más destacadas de la entidad española en los últimos años, marcando un hito en su evolución fuera de Europa. La transacción se produce en un contexto de mayor actividad en fusiones y adquisiciones en el sector bancario internacional, donde las entidades buscan ganar escala y eficiencia en un entorno competitivo y regulatorio dinámico.


