
ING está ultimando su entrada en el capital de Singular Bank mediante la adquisición de una participación próxima al 40%, una operación con la que el grupo neerlandés busca acelerar su expansión en el negocio de la banca privada en España.
La transacción, que aún estaría pendiente de cerrar algunos aspectos, supondría la salida completa de Warburg Pincus del accionariado de la entidad española. El fondo estadounidense controla actualmente el 93,41% del banco, mientras que el 6,59% restante está en manos del consejero delegado, Javier Marín, y del equipo directivo.
El acuerdo no convertiría a ING en propietario mayoritario de Singular Bank. La entidad neerlandesa entraría en un consorcio de inversores en el que ningún socio superaría el 50% del capital. No obstante, ING se situaría previsiblemente como el principal accionista de este nuevo grupo, acompañado por el equipo gestor de la firma, un banco mexicano y varios family offices.
Warburg Pincus culmina la venta de su participación
La operación pondría fin a un proceso de venta que se ha prolongado durante más de un año y que ha despertado el interés de distintas entidades financieras y fondos internacionales. Singular Bank se ha consolidado como una de las principales firmas independientes del mercado español de altos patrimonios, con alrededor de 17.750 millones de euros bajo gestión.
Durante el proceso, varias entidades nacionales e internacionales habrían estudiado la posibilidad de adquirir el banco. Entre los grupos interesados figuraban bancos españoles, entidades andorranas, firmas francesas y otros inversores financieros. Finalmente, ING sería la entidad que ha avanzado hasta la fase final de las negociaciones.
A pesar de la incorporación de nuevos accionistas, Javier Marín y su equipo mantendrían la dirección del negocio. Esta continuidad en la gestión permitiría preservar el modelo de asesoramiento y la especialización de Singular Bank en clientes con grandes patrimonios, al tiempo que ING aportaría capacidad financiera, respaldo internacional y una estrategia de crecimiento a largo plazo.
ING acelera su apuesta por la banca privada española
La inversión en Singular Bank encaja con la estrategia de ING de ampliar su actividad en negocios con mayor capacidad de generación de comisiones. La banca privada se ha convertido en uno de los segmentos prioritarios para el grupo en Europa, especialmente en mercados donde ya cuenta con una importante base de clientes en banca minorista.
ING ya ha desarrollado una estrategia similar en otros países. El banco adquirió anteriormente una participación relevante en Van Lanschot Kempen, una firma especializada en gestión de patrimonios con presencia principalmente en Países Bajos y Bélgica. Este precedente refuerza la idea de que la entidad busca combinar el crecimiento orgánico con participaciones estratégicas en operadores especializados.
En paralelo a la posible entrada en Singular Bank, ING prepara el lanzamiento de su propia propuesta de banca privada en España tras el verano. El proyecto partiría con unos 15.000 millones de euros de patrimonio y una estructura formada por cerca de una veintena de banqueros privados, además de otros profesionales destinados a reforzar el servicio.
La entidad quiere desarrollar un modelo con un fuerte componente digital, sin renunciar al acompañamiento personal de especialistas para los clientes con mayor capacidad de inversión. A largo plazo, ING aspira a alcanzar una cuota de mercado de entre el 8% y el 10% en el segmento de banca privada español.
La entrada en Singular Bank permitiría al grupo neerlandés ganar escala de forma inmediata y reforzar su posición en un mercado cada vez más competitivo, donde la gestión personalizada de patrimonios se ha convertido en una de las principales vías de crecimiento para la banca.


