
El Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en Ecología y Biología de la Conservación ha sido concedido en su XIV edición a los ecólogos Lenore Fahrig, Simon Levin y Steward Pickett, por introducir en el estudio de los ecosistemas la dimensión del espacio físico, en el sentido del territorio y sus múltiples escalas, y tener en cuenta su papel para gestionar «la interacción entre los sistemas humanos y naturales», señala el acta del jurado.
En concreto, Levin es pionero en su desarrollo matemático, introduciéndolo en modelos que permiten el análisis de ecosistemas complejos; Fahrig estudia los impactos de la fragmentación del hábitat y la pérdida de conectividad entre hábitats remanentes sobre la biodiversidad; y Pickett es uno de los padres de la ecología urbana, que asume que las ciudades concentrarán cada vez más población y por tanto es obligado pensar en cómo emplear también sus espacios para conservar la biodiversidad.
Como detalla el acta del jurado, los galardonados han desarrollado de manera independiente «la teoría y las matemáticas de la ecología espacial», con aplicaciones en múltiples ámbitos, como «el diseño de las áreas naturales protegidas, el trazado de redes de carreteras y las ciudades sostenibles«. Su trabajo «reconoce explícitamente las dimensiones y escalas espaciales de las interacciones entre especies, y la importancia crítica de la conectividad del hábitat para el movimiento de organismos, propágulos (elementos biológicos capaces de propagar organismos) y materiales a través de paisajes complejos».
Comprender cómo afecta el espacio físico a la dinámica de los ecosistemas y a la vida de los organismos «es fundamental en ecología», explica el profesor de investigación en la Estación Biológica de Doñana y secretario del jurado, Pedro Jordano.


